XLVIII Descenso del Bidasoa

El club castreño acudió de nuevo al Descenso del Bidasoa, una de las puebas más consolidadadas de los descensos de ríos como lo corroboran sus 48 ediciones. Fue el único club representando a Cantabria entre otros de Euzkadi, Asturias, Castilla y León, Madrid, Navarra, Aragón y Cataluña. 
Fueron seis los participantes del Kayak Club Castro, que se encontraron con un río muy crecido lo que obligó a cambiar el punto de salida, eliminando la presa de Endarlatza. El río, por tanto, estuvo libre de sequeras y, por el contrario, la dificultad estaba en que los pasos tenían abundante agua, principalmente en las corrientes de la zona de San Miguel, punto previo a la salida de los cadetes e infantiles. Al coincidir en esta edición con una bajamar de gran coeficiente, la ría también tuvo varios pasos, muy bien indicados por los miembros del club organizador, puesto que salirse del cauce principal podía significar acabar sobre los bancos de ostras que también invaden este río. En suma, un Bidasoa muy diferente al habitual. Por cierto, del famoso cisne nada se supo.
De los resultados de los piragüistas del Kayak Club Castro Urdiales, lo más destacado fue el tercer puesto del juvenil k-1 Iulian Trifan, con 40’11», a poco más de dos minutos del vencedor, Julián Neira del Alberche de Madrid, con Jon Moreno de Santiagotarrak en segundo lugar.
En veteranos, la prueba fue ganada por otro representante del Alberche, Ismael Plaza y entre los castreños Alejandro Martín fue séptimo, José María Quintana noveno y Javier López décimoquinto.
Hubo dos palistas más, que se enfrentaban a su primer Bidasoa, precisamente en un año no tan adecuado para un debut. En mujer cadete Carolina González fue cuarta y Aníbal Diego fue cuarto también, pero solamente a 39 segundos del primer clasificado, Iker García de Santiagotarrak tras una gran salida del joven castreño; el bronce se escapó por sólo 7 segundos.
Por clubes, el Kayak Club fue décimo entre los veintitrés presentes y donde resulto vencedor el club local.